**MANIFIESTO DE LA ASOCIACION DEMOCRACIA CANARIAS XXI**
¡!EN NUESTRO NOMBRE NO¡¡ NO A LA GUERRA DE IRÁN
La ciudadanía tiene derecho a decir basta cuando la política se desliza hacia decisiones que ponen en riesgo vidas, estabilidad internacional y los valores democráticos que decimos defender. Hoy, ante la amenaza real de una guerra con Irán, afirmamos con claridad: en nuestro nombre no.
Porque las guerras no son destinos y ninguna guerra es inevitable. La inevitabilidad es una construcción que sirve para justificar decisiones tomadas sin debate público, sin transparencia y sin agotar las vías diplomáticas. La paz no se agota: se abandona. Y quienes la abandonan deben rendir cuentas.
Porque la vida humana no es un daño colateral. Un conflicto con Irán significaría miles de civiles muertos, ciudades devastadas, desplazamientos masivos y un nuevo ciclo de violencia en una región ya castigada. La distancia geográfica no nos exime de responsabilidad moral ni de las consecuencias económicas y políticas que llegarán a nuestras propias sociedades.
Porque la seguridad no se construye con bomba. La seguridad real nace de instituciones fuertes, cooperación internacional, diplomacia activa y respeto al derecho internacional. La guerra, por el contrario, multiplica amenazas, alimenta resentimientos y abre heridas que tardan generaciones en cerrar.
Porque la democracia exige límites y los gobiernos no pueden comprometer vidas, recursos y legitimidad democrática sin un debate público real.
Exigimos transparencia, control parlamentario efectivo y respeto estricto a la legalidad internacional. La política exterior no puede convertirse en un territorio sin rendición de cuentas.
Porque la paz es una decisión política. Rechazar la guerra no es ingenuidad, es responsabilidad, es defender la vida, la estabilidad global y la dignidad humana. Es recordar que la fuerza de una democracia no se mide por su capacidad de destruir, sino por su capacidad de evitar la destrucción.
Declaramos
Que en nuestro nombre no se bombardea, no se invade, no se destruye.
En nuestro nombre se dialoga, se negocia, se protege a la población civil y se defiende el derecho internacional.
!!En nuestro nombre no se normaliza la guerra¡¡
